Este Programa es la expresión académica de la misión DuocUC de “formar personas en el área técnico-profesional con una sólida base Ética”. Representa así una forma sistemática de llevar a cabo la dimensión formativa del modelo educativo propuesto en dicha misión.
Responde también a las exigencias de la industria actual, que ve en las habilidades de análisis y comportamiento en general, las relaciones interpersonales y la Ética como ejercicio de virtudes profesionales, competencias laborales estándar.
En su fundamentación, sigue el modelo antropológico cristiano, según su expresión occidental clásica, y sus ejes de implementación se basan en el programa Ethics Across the Curriculum, del Utah Valley Community College (USA). Cualificando las conductas de entrada, el Programa de Ética transmite conocimientos básicos y desarrolla habilidades generales de comportamiento (competencias laborales blandas). Otorga importancia central a la voluntad, se orienta a la toma de decisiones y a la capacidad de asumir relaciones laborales de una determinada manera.
Mide sus resultados por la diferencia entre las conductas de entrada individuales y el nivel de logro de los objetivos terminales de cada curso (competencias).Es una secuencia curricular progresiva, de cuatro etapas:
-Reconocer a la persona humana como un fin en sí mismo.
-Construir un proyecto personal responsable consigo mismo y con los otros.
-Dar cuenta de una decisión acertada en el desempeño profesional.
-Desarrollar habilidades específicas de inserción laboral y planificación de la carrera profesional.
Cuando nos referimos al trabajo, la Ética y la productividad vienen a ser solo distintas dimensiones de una misma realidad en la organización. La Ética no tiene por objeto principal la formulación de normas o prohibiciones, sino que su fin es generar en las personas la capacidad de realizar la buena acción que, en cuanto tal, debe conseguir los resultados esperados (eficacia) y debe ser coherente con los recursos de los que dispone la organización (eficiencia). Por lo tanto, es propio que la incorporación de la Ética en la empresa (y en un proyecto educativo que procura que sus planes de estudio sean pertinentes a los requerimientos de aquella) sea fundamento de una cultura organizacional tal que se distinga por su eficiencia y su eficacia. La Ética, pues, viene a ser fundamento de virtudes empresariales y no simplemente de la formulación de códigos de conducta.
En lo más concreto, el Programa de Ética trabaja formando a los estudiantes en la necesidad que tiene la empresa actual de que sus miembros sean principalmente profesionales éticos; pero no en el sentido de que asuman ciertos principios valóricos, sino que los pongan efectivamente en práctica. Y, además, motivarlos para el desarrollo y la ejecución futura de la acción Éticamente buena, mostrándoles en qué sentido, siendo ellos más éticos, son mejores profesionales, mejores personas y, consecuentemente, más felices. |