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DAVID BARRAZA:
“ESTAMOS DESPERDICIANDO EL VALOR DE
NUESTRA GASTRONOMÍA LOCAL”
El director de “Les Toques Blanches” cree que
existe una cultura gastronómica chilena, pero que no la
reconocemos. Como director académico de la carrera de Gastronomía
de DuocUC, intenta inculcar en sus alumnos el compromiso por rescatar
lo que tenemos.
11/07/2005
“La gastronomía forma parte de la cultura de un pueblo.
Es un componente inherente, como el lenguaje, los bailes, la música”,
asegura el chef David Barraza, director de la asociación
de chefs “Les Toques Blanches”.
¿Y existe una identidad gastronómica en
Chile? Ésa es una pregunta que a David Barraza
le apasiona responder: “Tenemos una rica cultura gastronómica
que podemos descubrir en las comunidades locales, en cada región,
en el campo, en los puertos, en las comunidades indígenas”.
“Cada plato, cada receta, tiene su historia, una forma de
preparación que es única –agrega-. Se podrá
decir que la empanada no es chilena, porque viene de España
y que nuestros países vecinos también la tienen.
Pero la que se hace aquí -la de pino- con la mezcla que
aquí se hace, sazonada como aquí se hace, con comino,
ají de color, etc., ésa, es nuestra”.
Nacido en Iquique, David Barraza se vino a Santiago a estudiar
gastronomía en el instituto Inacap. Sus primeros pasos
los dio en el Pueblito del Parque O’Higgins, lugar tradicional
de paseo familiar que además alberga a las ramadas cada
18 de septiembre: “Allí conocí los equipos
BIGGI. Trabajé con ellos y la verdad es que tengo muy buenos
recuerdos. Nunca tuve un problema”.
Posteriormente, partió a perfeccionarse a la ciudad de
Lyon en Francia. “Lyon es la capital gastronómica
de Europa. Fue una experiencia única. Allá, la gastronomía
es una actividad consolidada; aquí en Chile recién
dábamos los primeros pasos”, nos cuenta.
De vuelta, David Barraza se dedicó a la docencia en el
Inacap, convencido de que había que profesionalizar aún
más la actividad. “Soy uno de los instructores o
profesores de cocina más viejos. La mayoría de los
profesores que hoy imparten clases en los diferentes institutos
fueron alumnos míos”, se declara orgulloso.
Hace dos años, encabeza la carrera de gastronomía
del instituto Duoc, tarea que comparte con la de ser uno de los
tres directores de “Les Toques Blanches”.
“Somos una asociación de chefs que busca algo más
que ser simplemente buenos cocineros. Tenemos una importante labor
social que desarrollamos apadrinando a liceos politécnicos
y otorgando becas de estudios. Por otra parte, buscamos rescatar
la cultura gastronómica de los pueblos originarios”,
explica.
-¿Qué importancia tiene la cultura gastronómica
de los pueblos originarios en la identidad gastronómica
chilena?
-Es que decimos que no hay una gastronomía chilena, pero
sí la hay. Lo que pasa es que no la reconocemos, y simplemente
no la queremos reconocer. Hay mucho que descubrir en las comunidades
locales, tanto en los pueblos aymaras del norte, como en la gastronomía
mapuche. ¿Alguien conoce la kalapurca? (sopa que contiene
carne de alpaca, maíz, papas, y que se cocina introduciendo
piedras calientes en la olla).
-¿Qué hacen ustedes para rescatar la gastronomía
de los pueblos originarios?
-Estamos trabajando intensamente en el área de la educación.
Motivamos a nuestros alumnos de gastronomía a que investiguen
lo que hay en las localidades de cada región. También
hemos estado con las comunidades indígenas, por ejemplo,
con las mujeres mapuches, quienes nos han entregado sus conocimientos.
Lo mismo hemos hecho con las comunidades aymara.
-¿Y los chefs de “Les Toque Blanches” incorporan
elementos indígenas en sus platos?
-Por supuesto. Guillermo Rodríguez, del Hotel Plaza San
Francisco, siempre está innovando en sus preparaciones
con elementos étnicos. Lo mismo hacen Carlo Von Mühlenbrock
y Quersen Vásquez, por ejemplo.
-Sin embargo, llama la atención lo poco que se conoce del
tema. Además, estamos invadidos por la gastronomía
extranjera.
-Lamentablemente, hay que decir que los chilenos no queremos lo
nuestro, y hay que partir por eso. Siempre estamos viendo qué
es lo que se está haciendo en Europa o nos dejamos llevar
por lo que está de moda, y con ello estamos desperdiciando
el valor de nuestra gastronomía local.
Pese a este panorama, David Barraza no es pesimista: “Los
chefs que trabajamos en la educación estamos concientes
de que hay que inculcar en los alumnos de gastronomía el
compromiso por rescatar lo que tenemos. Hace poco organizamos
un seminario sobre cultura y gastronomía, en el que participaron
antropólogos que se han dedicado al tema”.
“Hay que formar cultura gastronómica y tenemos que
partir por nosotros. Es una tarea a largo plazo y de resultados
lentos, pero hay que insistir en ella. Si no hacemos nada, en
un tiempo más nadie va a saber que tuvimos una riqueza
de preparaciones y sabores que es nuestra y que no supimos valorar”,
concluye.
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