¿El solsticio de invierno no era el 21 de junio? | Noticia

Por Bárbara Vicuña, Subdirectora de la Escuela de Recursos Naturales.

El solsticio de invierno marca un cambio de estación en el hemisferio sur, dando inicio al invierno  entre el 20 y el 23 de junio. Las variaciones de un año a otro se producen por el modo en que encaja la secuencia de años según el calendario, ya que existen los años bisiestos, sumado a la duración del año trópico, que es la duración de cada órbita de la Tierra alrededor del sol.

En Chile, la fecha exacta para este 2016 es el 20 de junio a las 18:34. Este es el momento en que el sol alcanzará su posición más al norte del Ecuador, sobre el Trópico de Cáncer, generando en el hemisferio sur el día más corto del año, y por consiguiente, la noche más larga, ya que los rayos del sol caen de manera inclinada hacia este hemisferio generando menor incidencia de la radiación solar. Durante varios días, el sol mantiene su altura máxima al mediodía, y es por esto que se le llama solsticio, palabra que viene del latín solstitium, sol sistere, sol quieto.   

Si entendemos por duración del día al tiempo que transcurre entre la salida y la puesta del sol, el día del solsticio de invierno es el día más corto. En Santiago de Chile la duración de este día será de 9 horas y 55 minutos, ya que el sol está saliendo a las 7:47 y se pondrá a las 17:42. Esto quizás no nos parezca un día “tan corto”, pero si lo comparamos con las 14 horas y 22 minutos que duró el día más largo del año 2015, el 21 de diciembre, vemos claramente la diferencia. 

A partir del solsticio de invierno, los días en Chile, y en nuestro hemisferio, se irán alargando poco a poco, aproximadamente 60 segundos por día, hasta llegar al equinoccio de primavera, que este año será el día 22 de septiembre, cuando se le da la bienvenida a la primavera. 

El solsticio de invierno es un evento clave, ya que marca un cambio en los ciclos tanto astronómicos como de la naturaleza: marca el momento en el cual las noches comienzan a acortarse sucesivamente, hasta que lleguemos a la primavera, instante desde el cual la oscuridad es vencida por la luz y llega el momento en que la naturaleza debe despertar y los cultivos comiencen a crecer. 

Para muchas culturas antiguas, que debían luchar contra inviernos largos, oscuros y fríos, este momento era muy importante, ya que se derrotaba a la oscuridad del invierno. A partir de ese momento es que se podía tener acceso a más alimentos tanto en la tierra como en los ríos, por lo que era un motivo de celebración y veneración al sol a través de diferentes rituales, marcando el inicio de un nuevo ciclo agrícola. 

Este año es un solsticio de invierno especial, ya que además tendremos luna llena. Aunque este evento no implica ningún fenómeno visible fuera de lo normal, la coincidencia de ambos eventos no ocurría desde el año 1948, hace casi 70 años. Hoy podremos ver la luna llena a partir de las 18:15 horas, si es que el tiempo lo permite.