¿Por qué los océanos son tan importantes como los árboles? | Noticia

En el marco del día mundial de los océanos como una manera de celebrarlos, así como para crear conciencia sobre el papel crucial que desempeñan en la vida de las personas y las distintas maneras en que se puede ayudar a protegerlos, el docente de la Escuela de Recursos Naturales y biólogo marino, Esteban Donoso cuenta cuál es su origen y por qué hoy están en peligro.

 

 

Los grandes océanos se formaron hace aproximadamente 3800 millones de años y desde entonces han sido el escenario de muchos de los hitos más importantes en la historia del planeta. El primero de ellos es la aparición de la vida misma, la cual habría surgido de los charcos formados en las márgenes continentales primitivas. 

Hoy, los océanos juegan un rol importante en el equilibrio de los ecosistemas y en la capacidad del planeta de sostener la vida. Hasta hace poco se pensaba que el mayor pulmón del planeta eran las selvas amazónicas, los árboles; no obstante las recientes investigaciones han demostrado que son en realidad los océanos los principales productores de oxígeno, aunque aún las cifras varían, al menos el 50% del oxígeno atmosférico es producido por los océanos. El fitoplancton conjunto de microorganismos vegetales que se encuentran especialmente en mares, ríos y lagos y que sirven de alimento para animales es el responsable de esta producción. 

Absorción y distribución del calor, producción de oxígeno, captura de gases invernadero. A estas funciones se debe agregar la de regulador del clima en la región. La temperatura del océano, y el movimiento de las masas de agua influyen en el clima y estabilidad de la atmósfera, generando sequías o temporadas lluviosas. Por ejemplo, el fenómeno del Niño y La Niña son procesos derivados de esta interacción. 

Sólo se conoce un poco más del 5% de los océanos, los seres humanos son habitantes que miran desde la orilla, y el 99% de las actividades se desarrollan en las márgenes oceánicas, en la plataforma continental, a menos de 500 metros de profundidad. Sin embargo, esta actividad que parece restringida ha tenido un fuerte impacto en los ecosistemas marinos. Según estimaciones de la última Conferencia de los Océanos, anualmente se verterían 8 millones de toneladas de plásticos a los mares en forma de bolsas, botellas, embalajes y otros objetos. En algunos casos, estos desechos forman islas que pueden capturar, asfixiar o enfermar a la fauna marina. Además, las emisiones atmosféricas, producto de la quema de combustibles fósiles, el consumo acelerado de bienes, etc.; generan una carga en los ecosistemas acuáticos, que los debilita aún más. 

Los océanos del mundo son el motor de gran parte de los procesos que sustentan la vida como se la conoce. Se los debe conocer y respetar. Todo lo que se hace afecta de una u otra manera los equilibrios naturales. Aun cuando haya teorías que indican que el calentamiento global es natural, las acciones colectivas influyen de manera significativa en este proceso. 

Es necesario cuidar los mares, reducir el impacto, reutilizar envases, abandonar el uso innecesario de plásticos y disponer la basura donde corresponde. Se requiere un cambio a nivel global del entendimiento y prácticas de consumo sustentables de mayor amabilidad con el entorno, de responsabilidad con las acciones propias. 

Informarse es un deber, actuar conscientemente una obligación, vivir en un medioambiente saludable un derecho.