PUBLICADO EL 16 Abril, 2026
A través del programa “A Puertas Abiertas”, la sede Plaza Vespucio se transformó en un polo de divulgación científica, conectando el conocimiento de grandes expertos con el entorno local para descubrir los secretos del cosmos desde el corazón del barrio.
Duoc UC Plaza Vespucio dejó de ser solo un lugar de estudio para transformarse en una ventana al universo. En una jornada que transformó el paisaje habitual de la sede, la alianza estratégica con el Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA) permitió que el conocimiento científico saliera de los laboratorios para integrarse directamente con el territorio y sus habitantes.
A través de telescopios especializados, vecinos y estudiantes pudieron observar la cromosfera solar en tiempo real, identificando fenómenos como manchas y filamentos solares. Esta actividad no fue solo técnica; fue un acto de democratización del conocimiento, donde el espacio público se convirtió en un aula abierta para todos.
Ciencia con sentido local
La jornada, enmarcada en el compromiso de vinculación con el territorio de la institución, contó con la participación de José Utreras, Coordinador de Divulgación de CATA. Sus charlas, “Los colores del universo” y “¿Y si no existiera la Luna?”, lograron conectar procesos astronómicos complejos con la realidad cotidiana de los asistentes, integrando la ciencia en el mapa cultural de la zona sur de Santiago.
“Una de las mejores formas de aprender es a través de la experiencia. Por eso es tan valioso poder observar nuestro Sol con otros ojos: algo que está ahí todos los días, pero que normalmente no podemos apreciar”, destacó Utreras, subrayando el valor de llevar estas experiencias a los lugares donde la gente vive y transita.
Un compromiso con el entorno
Más allá de la observación, esta iniciativa refuerza el rol de Duoc UC Plaza Vespucio como un actor clave en el desarrollo cultural de su entorno. Al unir fuerzas con referentes como el CATA, la institución no solo entrega herramientas tecnológicas, sino que fortalece la identidad del territorio como un polo de innovación y curiosidad.
Para los estudiantes, esta vinculación significa entender que su formación técnica tiene un impacto real en su comunidad. El contacto con expertos y el uso de instrumentación de precisión fuera de las salas de clases les permite ver la ciencia aplicada como una herramienta de transformación social y territorial, preparándolos para ser los profesionales que el ecosistema local necesita.
