Santiago, noviembre de 2025. — Aunque muchas veces se dice que Chile no innova, lo cierto es que sí lo hace —y con fuerza— en ámbitos como la energía, los materiales y la biotecnología. Así lo afirmó Hugo Martínez Vargas, profesional de la Gerencia de Capacidades Tecnológicas de CORFO, durante el conversatorio organizado por Educación Continua Duoc UC junto al Diplomado en Investigación Aplicada e Innovación.
“En Chile sí hay investigación aplicada. Tenemos talento, centros especializados y proyectos con impacto real. El desafío es escalar esas soluciones y conectarlas con las industrias que más lo necesitan”, señaló Martínez.
Durante la conversación, se destacó que CORFO impulsa actualmente cerca de 40 programas tecnológicos que desafían a instituciones y empresas a innovar, promoviendo soluciones con impacto real en los sectores productivos del país. Estos programas buscan acelerar la adopción de nuevas tecnologías y el desarrollo de proyectos aplicados en áreas estratégicas como energía, minería, manufactura, acuicultura y economía circular. Según explicó Hugo Martínez, la corporación puede cofinanciar hasta el 70% del costo total de un proyecto, dependiendo de su alcance e impacto, fomentando así la investigación aplicada y la transformación productiva en Chile.
Programas y ámbitos destacados de innovación aplicada en Chile impulsados por CORFO
- Valorización de residuos industriales y mineros
- Desarrollo de nuevos materiales a partir de relaves, neumáticos y residuos metálicos.
Ejemplo: proyectos que convierten residuos de la gran minería en materiales de construcción más eficientes y sostenibles. - Reciclaje y economía circular en energías limpias
- Iniciativas para revalorizar paneles solares fuera de uso y extender su ciclo de vida útil.
- Innovaciones en gestión de desechos tecnológicos vinculados a la transición energética.
- Acuicultura oceánica avanzada
- Programas que promueven la diversificación de especies y el desarrollo de sistemas de producción sustentables en mar abierto.
- Enfoque en aumentar la productividad con menor impacto ambiental.
- Desarrollo del hidrógeno verde y la electromovilidad
- Proyectos estratégicos en generación, almacenamiento y uso del hidrógeno como combustible limpio.
- Promoción de cadenas de valor en torno a la transición energética y movilidad sostenible.
- Biotecnología aplicada a alimentos y salud
- Investigación orientada a la producción de alimentos funcionales, inocuos y más eficientes.
- Fomento de la aplicación científica en la industria alimentaria y farmacéutica nacional.
- Reindustrialización y manufactura avanzada
- Iniciativas que buscan incorporar innovación, automatización y nuevos materiales en sectores como energía eólica, construcción naval y manufactura de precisión.
“La innovación no ocurre solo en los laboratorios. Sucede cuando un profesional identifica un problema y aplica conocimiento para resolverlo”, afirmó Rojas, coordinadora académica del programa.
Porque sí: en Chile se hace investigación aplicada. Y cada vez son más quienes están transformando el país desde ahí.